Era inevitable, dada la creciente apuesta de Audi por los motores de gasóleo. Llega el primer Audi TT diesel, propulsado por el conocido 2.0 TDI de 170 CV(1). Este propulsor combina inyección common-rail de alta presión con turbocompresor de geometría variable, admisión variable, intercooler... Es capaz de desarrollar un par máximo de 350 Nm (constante entre 1.750 y 2.500 RPM) y las prestaciones resultantes no son nada desdeñables, con un consumo de risa.
Tanto el TT TDI Coupé como el TT TDI Roadster utilizan tracción integral quattro de serie, a diferencia del 2.0 TFSI de 200 CV que sólo funciona con tracción delantera. De esta forma, Audi evita tener un tren delantero muy cargado y potencialmente subvirador, como sucede en otros modelos del grupo VAG con este motor. El cambio es manual de 6 velocidades y no hay información de posibles cambios automáticos.
